Principios de la Celebración del Sacramento del Matrimonio (Rito Católico)
La Comunidad Matrimonial.
Es una pequeña comunidad constituida por dos personas diferentes en sexo, y es perfecta porque responde a los fines para los cuales fue instituida. Tiene como fundamento el amor, que la unifica. El amor verdadero es eterno como Dios, porque Dios es amor ( 1 Jn. 8, 4).
Por el sacramento del matrimonio, la comunidad matrimonial, sin perder nada de su sentido humano y natural, es elevada a Comunidad Sacramental, es decir, a una realidad de orden sobrenatural y sagrada.
La Iglesia es depositaria y dispensadora de los sacramentos y sólo hay sacramento del matrimonio con su expreso consentimiento y autoridad. Para los cristianos no se da jamás la simple unión natural. Sólo por el Sacramento se efectúa el verdadero Matrimonio.
Notas Características del Matrimonio.
Unidad. Es uno, porque es el contrato de un solo hombre con una sola mujer; por tanto, mientras vivan, ni el hombre debe tomar otra mujer, ni la mujer otro hombre: ?El que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio? (Mt. 19,9)
Indisolubilidad. Entre los casados se establece un vínculo que sólo la muerte puede disolver. El mismo Cristo proclamó solemnemente esta indisolubilidad cuando dijo: ?No separe el Hombre lo que Dios ha unido? (Mt. 19,6). No hay ninguna autoridad, ni ley humana que pueda disolver esta unión consagrada por Dios mismo.
Fidelidad. El matrimonio es una autentica alianza, en la que el hombre y la mujer se dan y reciben mutuamente, esta alianza se estipula con el ?Sí? que ambos se dan en el momento de contraer nupcias. Ese ?Sí? es libre, recíproco y con pleno consentimiento. Cristo está presente en esta alianza sagrada, su presencia comienza con ese ?Sí? y continúa a lo largo de toda la vida de los esposos.
Fecundidad. Por su naturaleza misma, la institución misma del matrimonio y el amor conyugal están ordenados a la procreación y a la educación de la prole y con ellas son coronados como su culminación (GS 48, 1)
La fecundidad del amor conyugal se extiende a los frutos de la vida moral, espiritual y sobrenatural que los padres transmiten a sus hijos por medio de la educación. La tarea fundamental del matrimonio y de la familia es estar al servicio de la vida.
Ayuda mutua. Supone que la donación personal del hombre y de la mujer sea total, absoluta y recíproca. Deber de ambos es de darse mutuo socorro y asistencia; compartir el pan, las atenciones, ayudándose en la buena y en la mala fortuna, en la riqueza o en la pobreza, en la salud o en la enfermedad.
FUENTE: Parroquia Inmaculada Concepción /Pastoral Familiar
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